sábado, diciembre 3

Pequeño y trágico relato.

Inestabilidad Mental.
Recuerdo aquella fatídica tarde en la que mi vida cambió su rumbo. O, mejor dicho, mi vida, tal cual la conocía, concluyó. El frío calaba las paredes -y los huesos- de mi casa, pero no lo notaba. Me encontraba violando las leyes paternas sobre el género masculino en la morada familiar. Mi habitación se convirtió en una improvisada sauna, en la cual, entre jadeos, sonó el teléfono móvil. Ni mi compañero sexual ni yo hicimos caso alguno del insistente tono del tecnológico aparato. Nuestro clímax llegó a ritmo de Rihanna, lo que propició un orgasmo mayor, si cabe. Nos vestimos entre miradas cómplices y palabras silenciosas.
Apenas él hubo abandonado el lugar, apresurado, contesté la inoportuna llamada. La voz de mi abuela paterna sonó al otro lado de la línea. Mis padres habían fallecido en un mortal accidente de tráfico. Dejé caer el móvil de mi mano, que chocó contra el suelo, ocasionando un golpe sordo. Mi corazón palpitaba a un ritmo descontrolado en mis oídos.
Lo último que recuerdo fue el frío suelo de madera bajo mi inconsciente cuerpo.

Mis abuelos decidieron que mi hermano viviría con ellos. Yo negué su hospitalidad y cogí un tren, después otro, y otro. Perdí el sentido de la orientación después de incontables líneas ferroviarias distintas. El tiempo se hizo efímero entre mis pensamientos. En más de una ocasión fantaseé con acabar con mi vida, pero la cobardía me acababa convenciendo de que no era la solución.

Fueron muchos hombres -y mujeres- las que jadearon entre las sábanas de aquél viejo apartamento de la periferia de Madrid. Yo gritaba entre fingidos orgasmos, dejando escapar el dolor de la pérdida, de la soledad. Fueron mis servicios los que mantenían ese piso de mala muerte. A pesar de que mi cartera pudo permitirme alimentos, apenas probaba bocado. En más de una ocasión desfallecí durante horas, a causa de la inanición, pero siempre encontraba fuerzas para levantarme. Creo que era la inercia de una vida carente de sentido y el éxtasis, sustancia en la que invertía todos mis ahorros.

Meses, quizás años, palizas de borrachos clientes, regalos de otros y sudor entre las lágrimas, encontré la paz en la mugrienta bañera del piso en cuestión. Fue un cliente el que encontró mi cadáver; las heridas en mis venas fueron demasiado profundas para que mis defensas luchasen por un cuerpo desnutrido.
Inestabilidad Mental.

10 comentarios:

Paula dijo...

Gcftxtcytbnniimjbtytftc, escribes de coña

Paula dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Popenstein dijo...

joder, me has hecho pasar de un sentimiento a otro en cuestión de líneas... increíble el relato

Honey dijo...

Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaao. Me ha encantado, en serio... es corto, pero intenso...
Gracias por haberte pasado !^^

Andrea Sweet Dreams dijo...

Aaaaaaaaaaaaaaaaarrrrrrrrrrrrrggg. El final ha sido totalmente escalofriante. Me encantan estas historias, tan, tan, tan tristes que de verdad consiguen estremecerte. Me ha gustado mucho cómo lo has escrito :)
Besos.

Doamna care plânge dijo...

estuvo muy sapado y la usica ayudo me imagine todo, y me senti tocada , me refleje en tu escrito !
es tuyo el texto?

Inestabilidad Mental dijo...

¡Muchas gracias!

Cris* dijo...

Mmmm mi padre no está muerto, pero a dia de hoy un muerto hace más que él. Y yo no sé si seria capaz de acabar con todo de esa forma. No sé si fue valeinte o cobarde. La verdad es que me dejaste con un mal sabor de boca. Y eso se agradece. Es decir... ultimamente en los blogs solo se leen amores y nenas llorando por chicos malos (incluido mi blog), pero el mio antes no era así. Hablaba de mi padre y de toda la mierda que hay en mi vida. Y me has hecho despertar un poco. Te lo agradezco. Un beso.

Annie Montauk dijo...

"Fueron muchos hombres -y mujeres- las que jadearon entre las sábanas de aquél viejo apartamento de la periferia de Madrid. Yo gritaba entre fingidos orgasmos, dejando escapar el dolor de la pérdida, de la soledad."


Buah, buah, buah.
En primer lugar: escribes genial. ¿Por qué no eres más famosa? Hay mucha bazofia en Internet con dos mil seguidores. En fin, supongo que tristemente los buenos escritos acaban pasando desapercibidos en su mayoría. La gente busca textos fáciles que pegar en su Tuenti, y no disfruta joyitas como ésta.
Por suerte yo sí lo hago :)

El blog me borra la lista de lectura cuando quiere así que ahora navegaré un poquito para ver si me he perdido algo.

pd: Tu cambio de look es un pasote, te deja el blog con aire más personal.
pd2: ¿Cómo te llamas? Ya que soy asidua de este blog, me gustaría conocer tu nombre para hablarte... ¡y me parece raro llamarte "Inestabilidad"! xD

ana! dijo...

Mi habitación se convirtió en una improvisada sauna, en la cual, entre jadeos, sonó el teléfono móvil. Ni mi compañero sexual ni yo hicimos caso alguno del insistente tono del tecnológico aparato. Nuestro clímax llegó a ritmo de Rihanna, lo que propició un orgasmo mayor, si cabe. Nos vestimos entre miradas cómplices y palabras silenciosas.

no tengo palabras.. simplemente me encanta, y cada ves tu blog, me encanta más si eso es posible. Siempre que entro en blogger me paso por tus blogs para ver si as publicado algo.
Me gusta porque es muy personal, y siempre tienes la palabra adecuada, es original, te incita a reflexionar..
desde hoy, lunes 5 de diciembre, me declaro fan de tu blog, bueno, blogs.